15/09/2016

10 razones por las cuales las madres ya están preparadas para ser grandes emprendedoras

por qué las madres son grandes emprendedoras

El ser mamá es la transformación más grande que tuve en mi vida, en todo los sentidos. Este título trae muchos cambios en la vida de la familia, de la pareja y de una misma. Pero algo que puedo asegurar, es que también suma una serie de características que vienen de la mano de este increíble rol.

En otra oportunidad aseguré que los emprendedores tienen varias cosas para aprender de los más chicos. Hoy quería compartir esta nueva idea de cómo estas mismas características que acompañan a la maternidad encajan perfectamente en el mundo emprendedor. Y por esto (aunque no exclusivamente) es que las madres son grandes emprendedoras.

1. Capacidad de multitasking

Todo el que empieza un proyecto sabe que el emprendedor lleva muchos sombreros: vendedor, atención al cliente, contador, diseñador, comunicador, empaquetador, a veces hasta delivery. Es un desafío el aprender de muchos temas y poder hacerlos en simultáneo con poca o ninguna ayuda. Entonces, el multitasking es una característica esencial.

Ahora, la maternidad, otro gran mundo multitasking. Existen los desafíos físicos, como hacer cualquier tarea con una sola mano (mientras la otra la ocupa el pequeño integrante de la familia) o responder un mensaje con un ojo mientras que el otro se fija que nadie se golpee.

Pero también los múltiples roles que tienen que convivir día a día en una misma cabeza: organizadora profesional, médica, entrenadora, psicóloga, cocinera, actriz, cantante, policía, juez, entre muchos otros más.

2. Trabajar en equipo

Tanto los emprendedores como las mamás, por más que intenten hacer todo por su cuenta, necesitan de la ayuda de terceros para lograr que todo camine.

Es imprescindible confiar en otras personas y trabajar en equipo. Escuchar las opiniones de otros, aceptar una visión distinta y poder enriquecerse de esa interacción.

Todo no lo puede hacer una sola persona, aunque nos sea difícil aceptarlo.

3. Saber negociar

Como emprendedor, es importante el arte de la negociación. Por ejemplo, cuando se conocen a nuevos proveedores, al conseguir materia prima, al buscar los productos más originales o las mejores condiciones de pago. Hasta a la hora de tratar con clientes (que aunque no tengan la razón, hay que dárselas igual).

En la vida de las mamás, la negociación es algo constante. Los chicos son artistas innatos de la negociación y no cualquier podría lograr salir airoso de ese tipo de interacciones. Las frases como “el último de verdad” o “un ratito chiquito” son famosas entre estos grupos y hay que saber cómo contenerlas. Para las mamás, una nota alta en este examen. 🙂

4. Ser flexibles

En la vida del emprendedor es clave ser flexible ante cambios que puedan suceder en el proyecto, en la industria o en el mercado. Si uno no se adapta al contexto, el negocio puede estancarse.

Como madres, es una de las reglas básicas entender que las cosas nunca paran de cambiar. Que los chicos tienen etapas y que cuando una piensa que se acomodó y todo está en orden, todo cambia y hay que empezar de nuevo. Al principio cuesta entenderlo, pero en definitiva, nos pasa a todas.

5. Priorizar

El emprendedor tiene que elegir sus batallas muy estratégicamente porque el tiempo no alcanza para todo. Hay mucho por hacer y como decíamos antes, muchos sombreros que pasan por la cabeza del emprendedor. Entonces, es clave priorizar en qué enfocarse primero y qué puede esperar.

Es exactamente igual en la maternidad. En el intento de que convivan en una misma persona los roles de trabajadora, madre, esposa, amiga y muchos otros, la priorización de temas es clave. Y va acompañado sobre todo de mucho foco y productividad.

6. Saber delegar

Llega un momento en la vida del emprendimiento en el que su creador se da cuenta que ya no puede con todo. Esto es una buena señal, el proyecto está creciendo. Es hora de dar el próximo paso y contar con otras personas que sumen al negocio. Hay que empezar a delegar.

Esto mismo nos pasa a las mamás. Todo y solas, no podemos. Es crucial saber que hay cosas que podemos delegarlas en otras personas y enfocarnos en lo que nos es más crítico. Qué es eso estará en cada una pero lo clave es entender, de entrada, que no hace falta que hagamos todo nosotras.

7. Motivar y liderar

Para mantener un proyecto andando, la motivación es clave para el emprendedor (sea para él mismo o para su equipo). Ser un buen líder implica hacer entender que hay que seguir empujando para adelante, festejar los aciertos pero también aprender de los errores, entre otras cosas.

En paralelo, ser mamá implica guiar a nuestros hijos y enseñarles a no frustrarse si algo sale mal, que hay que seguir intentándolo, que un fracaso no es el fin del mundo y que siempre hay algo para aprender de los errores. En definitiva, poder transmitir ese espíritu emprendedor.

8. Pasar noches sin dormir

Esto puede parecer simple pero no cualquiera puede pasar días, semanas, meses y hasta años sin dormir noches enteras. Como madres, esto lo experimentamos desde el primer día. A algunas les es más difíciles que a otras, pero es una regla general. Si sos mamá, preparate a tener noches interrumpidas.

Es por esto que cuando a un emprendedor le toca trasnochar para terminar un pedido, un diseño, una planificación… este entrenamiento va a ayudar mucho. 😉

9. Manejo de imprevistos

La vida de un emprendedor está llena de imprevistos: el taller no cumplió con la fecha de entrega, el rollo de tela se manchó, un envío se perdió, un cliente se quejó, un pedido se canceló, una compra se devolvió y así, miles. Hay que saber que es inevitable que estas cosas pasen y estar preparado para resolverlas.

Como madres, las sorpresas nunca paran de llegar y muchas veces hay que improvisar en el momento para solucionar lo que sea que pueda pasar. El bolso maternal se parece al de Mary Poppins y todo puede aparecer ahí adentro es interminable: gorrito de lana, protector solar (sí, los dos al mismo tiempo), repelente para mosquitos, algún snack por si hay hambre y siempre viene bien el par de medias extra, ¿no?

10. Conocer el orgullo más puro

No hay orgullo más grande que ver desarrollarse a un emprendimiento propio creado desde cero.

Al igual que no hay satisfacción más sincera que ver crecer a esas pequeñas personitas que salieron de tu panza y ahora te dicen “mamá”.

¿Querés vos también tener tu propio emprendimiento? Podés crear tu tienda online con Tienda Nube y empezar a vivir el sueño de tu proyecto propio.

 

Fecha de la última actualización: 09/01/2018


¿Te gustó el contenido?


Jacqueline Resnik

Jacqueline es Licenciada en Comunicación de la Universidad de Buenos Aires y trabaja como Content Strategist en Tienda Nube. Amante de la moda y del diseño, le encanta conocer nuevos lugares en sus viajes y colecciona tazas de cada ciudad que visita.


    Ecommerce por Expertos

    Conversaciones exclusivas con especialistas en comercio electrónico. ¡Llevá tu negocio a otro nivel!

    10-razones-por-las-cuales-las-madres-ya-estn-preparadas-para-ser-grandes-emprendedoras