Sin experiencia previa en e-commerce, Lucía armó una tienda online curada para creativos —desde dibujo hasta encuadernación— y construyó una comunidad fiel apoyándose en la flexibilidad de Tiendanube.
Lucía está al frente de Oh My Company, una tienda online argentina que se dedica a proveer insumos y herramientas para todo tipo de oficios creativos.
Cualquier profesional del diseño, el arte, la fotografía o la ilustración, entre otras áreas, debería darse una vuelta por su sitio: ahí está todo lo necesario para pintar, pegar, cortar, troquelar, coser, encuadernar… y la lista sigue.
Una marca que nació con la idea de destacarse por la curaduría de productos y la atención personalizada, y que con el tiempo se ganó una clientela fiel de creativos que vuelven a comprar una y otra vez.
¿Quieres conocer su historia?
![]()
Oh My Company, una marca pensada para quienes crean
La decisión de tener una tienda online apareció por una necesidad concreta: que los clientes pudieran ver los productos con claridad y que la marca tuviera un espacio propio donde destacarse. Hasta ese momento, vender insumos creativos era una experiencia bastante caótica en internet, sin propuestas que se diferenciaran realmente.
Decidimos que queríamos tener nuestra propia página web para que nuestros clientes pudieran ver con más claridad nuestros productos y donde pudiéramos destacarnos como marca. Cuando vimos que Tiendanube era tan flexible, que la atención era realmente personalizada y que encima se podía explotar al máximo en cuanto a diseño, no lo dudamos ni un segundo más; era lo que estábamos buscando.
Desde el comienzo, el foco estuvo puesto en el cliente. Lucía lo tiene clarísimo: si la persona que compra no queda satisfecha, todo lo demás se cae. Por eso, el principal desafío de Oh My Company no fue logístico ni tecnológico, sino algo más simple y más difícil: cuidar a quien confía en la marca.
Nuestro principal desafío es que el cliente que nos compre quede satisfecho tanto con el producto como con el servicio brindado por nosotros. Nuestros clientes son primordiales, sin ellos nada sería posible.
La primera venta llegó con la emoción típica de cualquier emprendedor que ve, por primera vez, que del otro lado de la pantalla hay alguien interesado en lo suyo. Pero lo que más recuerda Lucía no es la transacción en sí, sino quién terminó siendo esa primera clienta: una compradora que se quedó comprando regularmente y que se transformó en parte de la comunidad de la marca.
Fue una enorme alegría pensar que alguien del otro lado de la computadora estaba mirando nuestro sitio e interesado en nuestros productos. La transacción fue exitosa y sin problema alguno, ganamos una clienta estupenda que nos sigue comprando regularmente. Los primeros clientes se generaron por el boca en boca y luego gracias a las publicidades en internet.
Crecer escuchando al cliente
A medida que la tienda fue creciendo, Lucía fue ajustando la operación según lo que pedía su público. Para los pagos eligieron Mercado Pago, no solo por su penetración en el mercado argentino sino porque le ofrece a los compradores cuotas sin interés y descuentos que terminan haciendo más fácil cerrar la venta.
Para las transacciones electrónicas usamos MercadoPago porque es la pasarela de pagos más conocida, segura y bien posicionada en Argentina, además de que le brinda muchos beneficios en los pagos con tarjetas a nuestros compradores, como cuotas sin intereses y descuentos. Es cómodo tanto para el vendedor como para el cliente.
![]()
El crecimiento de Oh My Company no se mide solamente en ventas. Lucía habla de algo más amplio: oportunidades nuevas, contactos con otra gente del rubro, ideas que aparecen y se aplican, necesidades que empujan a profesionalizar la operación. La marca pasó de ser un proyecto chico a consolidarse como una pequeña empresa sólida.
Cada vez tenemos más clientes nuevos, siempre manteniendo a nuestra clientela fiel contenta. Nos surgieron oportunidades nuevas y únicas, hicimos contacto con gente muy interesante dentro de nuestro rubro, emergieron ideas divertidas y útiles que poco a poco están siendo aplicadas y también surgieron necesidades para el negocio que nos permiten desarrollarnos con mayor seriedad y crecer como una pequeña empresa sólida.
Para Lucía, parte del valor de tener una tienda online está justamente en esa cercanía que se construye con el cliente sin importar dónde esté. Encontrar eso que uno busca dentro de su propio país, comprarlo sin moverse de casa y recibirlo en la puerta es, para muchos creativos, una pequeña victoria. Y Oh My Company hizo de eso su razón de ser.
No hay nada como encontrar “ese algo” que uno está buscando en su país de origen y poder comprarlo sin moverte de tu casa y que te llegue a la puerta. Si estás pensando en crear una tienda en la web, Tiendanube es una de las mejores opciones que hay en el mercado. Simple, intuitivo, con una plataforma amigable, siempre con actualizaciones y mejoras para tener lo último en desarrollo web y, sobre todo, la atención es 100% personalizada.
¿Te inspiró la historia de Oh My Company? Anímate también y crea tu propia tienda online con Tiendanube. Acuérdate de que puedes s empezar gratis con todo lo necesario para vender por internet.

