Cómo impulsar tu negocio a través de objetivos y planes de acción

Cómo impulsar tu negocio a través de objetivos y planes de acción

“Tu enfoque determina tu realidad”. Esta conocida frase de Star Wars tiene sentido más allá de la pantalla grande. Para llegar adonde querés, es necesario establecer una dirección y concentrarse diariamente para seguirla. ¿Soñás con convertirte en un emprendedor exitoso, con un público muy amplio? Hay un camino, pero no fórmulas: es tu responsabilidad crear tu propio mapa.

No es únicamente el aspecto financiero el que requiere de un buen planeamiento, lo que verdaderamente impulsará a tu empresa es tu actitud diaria. Y, para saber con exactitud cuáles son los lugares a los que tenés que llegar para conquistar tu sueño, las metas son el recurso ideal.

¿Cuál es la diferencia entre objetivos y metas?

En primer lugar, es importante entender que un objetivo y una meta no son la misma cosa. Mientras que el primero es lo que querés alcanzar, pero desde un punto de vista abstracto, las metas son reales, pueden cuantificarse.

Por ejemplo, tu objetivo podría ser crear un emprendimiento exitoso que logre alcanzar a un público regional (Argentina y algún país limítrofe). Sin embargo, esta idea podría sonar un poco vaga y difícil de poner en práctica. Las metas son entonces resultados, como “abrir una sucursal internacional en dos años” o “abrir filiales en tres países distintos en cincos años”. ¿Se entiende la diferencia? Tus tareas tienen que estar dirigidas a metas, a cosas “palpables”.

Cómo establecer metas para tu empresa

Podemos decir que existen tres tipos de metas: las de corto plazo (a ser alcanzadas en hasta un año), las de medio plazo (que llevarán entre uno y tres años) y las de largo plazo (que requieren períodos mayores, como cinco años). Cada una de ellas tiene que estar necesariamente relacionada con actividades que estén en curso actualmente.

Para crear y elegir las metas ideales, podés usar el método SMART, común entre algunos empresarios. El término es una sigla que alude a conceptos muy importantes para tu emprendimiento:

Specific (Específico)

Cada meta tiene que relacionarse a un único aspecto de tu negocio, además de contemplar todos los detalles posibles: personas involucradas, período de tiempo, limitaciones y lugar de realización.

Measurable (Mensurable)

Tiene que haber una forma de medir tu meta, es decir, tiene que estar vinculada a números. Definí variables para que puedas realizar el seguimiento constante de tu progreso.

Attainable (Alcanzable)

Nunca dejes de mantener los pies sobre el suelo. Establecer metas inalcanzables, además de no generar un rumbo confiable, solo traerá frustraciones y lo que debería ser una motivación se convertirá exactamente en lo opuesto.

Realistic (Realista)

Este punto está directamente relacionado con el anterior. Además de alcanzable, tu meta tiene que ser realista y estar alineada con los recursos de tu empresa. Tené en cuenta lo que podrías lograr a partir del estado actual de tu negocio.

Timely (A tiempo)

Al definir el plazo para concretar tu meta, es importante considerar el tiempo que será necesario para lograrla. Usá el sentido común y encará únicamente las acciones que sean realmente viables para cada momento.

Si contás con un equipo de trabajo, es importante que lo incluyas en este proceso para que juntos puedan definir cada una de las metas que van a perseguir. De esa forma, además de reunir ideas, tus colaboradores van a sentirse motivados y más comprometidos.

Cómo elaborar un plan de acción

Establecidas las metas de tu empresa, es hora de preparar los planes de acción. Considerá cada meta como un proyecto, es decir, una secuencia de acciones menores que están relacionadas entre sí. Visualizando cada etapa por separado, es más fácil mantener el foco diario.

Lo ideal es que cada acción de tu meta cuente con su propio plan. Podés elaborarlo aplicando el método 5W2H que, a pesar de lo complicado de sus siglas, consiste en definir siete preguntas simples para poder actuar:

What (Qué)

¿Cuál será la tarea? Es importante determinar exactamente las tareas que se van a hacer de la forma más objetiva posible. Pensá siempre en verbos de acción: “escribir”, “investigar”, “presentar”, entre otros.

Why (Por qué)

Esta acción es clave para lograr tu meta: con un propósito claro y visualizando el efecto final, será más fácil priorizarlo y dedicarse a hacer todo lo posible por alcanzarlo.

Where (Dónde)

Conociendo el lugar en el que se debe llevar a cabo la acción es posible organizar mejor tu rutina de trabajo. Si es una actividad fuera de tu espacio de trabajo, por ejemplo, vas a poder tener en cuenta el tiempo de traslado y calcular mejor tus horarios.

When (Cuándo)

Así como con las metas, es fundamental estipular una fecha o plazo final para terminar una acción. Tener un deadline, además de ayudarte a mantenerte enfocado, servirá para definir la prioridad de tus tareas.

Who (Quién)

De nada sirve una acción si no hay quien se responsabilice por cumplirla. Asigná la tarea a la persona más calificada y, posteriormente, hacé un seguimiento de todo lo que fuiste delegando.

How (Cómo)

Registrá los puntos fundamentales a ser contemplados en la ejecución de una tarea para garantizar su cumplimiento completo. Dependiendo del caso, vale la pena incorporar una lista o un paso a paso.

How much (Cuánto)

Este ítem es especialmente relevante al momento de considerar las finanzas de tu empresa. Si la acción demanda alguna inversión de capital, también será necesario incorporarlo a tu presupuesto.

Para facilitar tu trabajo diario, podés ingresar cada plan de acción en una planilla diferente para agrupar todos los planes de una misma meta en un solo documento. Así, toda la información quedará reunida en un único lugar y de fácil acceso.

Ahora… ¡manos a la obra!

Con todas tus metas y acciones planificadas, solo resta ponerlas en práctica. Mantené tu objetivo en mente y administrá tu rutina de trabajo de la manera más equilibrada posible, garantizando que todo esté siendo ejecutado dentro de las condiciones previstas inicialmente.

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Luane Silvestre

Graduada en Letras y Técnica en Informática, Luane es entusiasta de la comunicación y la tecnología. Además del estudio y el trabajo, gusta de dividir su tiempo entre lecturas, películas, paseos y un buen café.


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